Noticia: Zoltán Gábor y Santiago de
Santiago visita la Universidad Complutense de Madrid
Zoltán Gábor pintor y artista, y Santiago
de Santiago, escultor, visitan la Universidad Complutense de Madrid convocados
por la profesora de la asignatura de redacción Periodística Olga Pérez Arroyo
para ofrecer una conferencia a sus alumnos.
Zoltán contó extendió su conferencia de una manera clara y sencilla que
lleva ya 30 años en España y que nunca había pintado sobre un tema tan cultural
como son los toros y en flamenco porque le parecía trivial, prefería homenajear
España a través de la historia.
Para el pintor húngaro, su pintura oscila
en torno alrededor del ser humano, plasma la abstracción de la figura humana.
Su intención es la de expresar fundamentos y raíces del cuerpo.
Sus cuadros muestran toreros y bailarinas
de flamenco e intenta dar la sensación de que los primeros bailan y las
“bailadoras” torean. En todos los cuadros de esta serie se puede ver como un
círculo ocupa gran parte del lienzo. La circunferencia muestra según el autor,
por un lado, la plaza de toros y por otro el duelo entre el hombre y la mujer,
lo que simboliza la vida.
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Sin embargo, es curioso que en ninguno de
los cuadros se ve la figura del toro. Según Zoltán, no lo pinta porque no le
interesa, el busca al ser humano, la persona y por eso se centra en ella.
"No pinta el
toro porque no le interesa, se centra en la figura del torero"
El pintor explicó a los alumnos de
periodismo allí presentes que para pintar las figuras tuvo que estudiar todos y
cada uno de los pases que el torero realiza y los gestos que una “bailaora”
lleva a cabo para no cometer fallos. Según explicó no quería que llegara algún
entendido en la materia y sacara desperfectos a su obra.
Sobre el color, declaró que quiso
utilizar tonos vivos, típicos del mediterráneo, emulando los colores que se
pueden ver en una plaza de toros o en un “tablao” flamenco, donde el colorido
es muy importante.
Finalmente contestó una ronda
de preguntas entre las que aclaró que sus precios son baratos comparados con el
resto del mercado y que los pone en relación con el tamaño del lienzo. Además,
contó una anécdota, y es que su primer cuadro lo compró Jacque Chirac, por
aquellos entonces alcalde de París y que luego fuera, presidente de Francia.
Santiago de
Santiago, por su parte no fue menos, ya que explicó a los alumnos que a la hora de hacer esculturas, las hace
cuando la inspiración lo ha conquistado, que se inspira en la vida, explicó, en
gestos y cuando he destacado un hecho interesante para hacerlo lugar y que la
gente lo conozca y lo viva, lo realizo, a veces lo consigo y a veces me paso
porque hay esculturas que son muy simples. La presencia de las obras renuevan
al inspirador.
Es un artista
mucho mas mayor que Zoltán, y en su caso lógicamente la trayectoria es mayor
por lo que al preguntarle por España, opina que se tiene una cultura sobre el
disfrute del arte que tenemos.
El arte más
grande siempre será el religioso, pero referente al arte en general, en todos
los estilos, siempre se ha manifestado lo que más le ha llevado en su espíritu.
Las obras más trascendentes tanto por su calidad artística como por su
importancia, no tienen el concepto religiosos que yo quiero eludir, aunque no
quita que esas obras han llegado a valorarse por otros conceptos.
Pero de igual
forma, ambos regalaron a los estudiantes unas cuantas horas de magistratura.